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"TRINCHERAS DE CABLE". JENNIFER CHIAVERINI

 

Nunca había leído nada de Jennifer Chiaverini hasta que no cayó en mis manos "Trincheras de cable" de la Editorial HarperCollins Ibérica.

Esta novela narra un acontecimiento muy poco visto a lo largo de la historia según mi punto de vista como es la organización de los primeros grupos pertenecientes al Cuerpo de Señales del Ejército de los Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. El ideólogo de todo esto fue el general John Pershing cuando vio que era necesario agilizar las comunicaciones dentro del ejército, para tal fin recurrió a mujeres que agilizaran el proceso de entablar las comunicaciones. Quien lea la novela, conocerá a tres grandes mujeres provenientes de diversos puntos como son Grace Banker, Marie Miossec y Valerie DeSmedt.

Esto por un lado. Por otro lado, encontramos la forma en la que está contada la historia. Jennifer utiliza una delicadeza, que pocas veces he logrado ver en las novelas que he leído, que le lleva al lector a querer saber más y más sobre este hecho que, como he comentado anteriormente, se ha contado muy poco ya que, injustamente, la historia se ha centrado más en lo que hacían los soldados olvidando el papel de la mujer en medio de la guerra. En definitiva, hay que tener en cuenta que, a lo largo de la historia han pasado grandes mujeres que han caído en el olvido.

Estoy convencido de que os gustará.

 

FICHA TÉCNICA:
 
Nº PÁGINAS: 478 Páginas.
AUTORA: Jennifer Chiaverini.
EDITORIAL: HarperCollins Ibérica.
ENCUADERNACIÓN: Tapa Blanda.
TEMÁTICA: Novela Histórica.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2023.
ISBN: 978-84-9139-858-5
NOTA: 7.5/10
 
 
 
SINOPSIS:
 
Jennifer Chiaverini presenta una novela osada y reveladora sobre una de las grandes historias jamás contadas de la Primera Guerra Mundial: la de las mujeres del Cuerpo de Señales del Ejército de los Estados Unidos.

En junio de 1917, el general John Pershing llegó a Francia con el objetivo de establecer las fuerzas norteamericanas en Europa. Descubrió rápido que comunicarse con las tropas destacadas en el campo de batalla era imposible. Necesitaba operadores capaces de gestionar las conexiones con rapidez y precisión, que hablaran perfectamente francés e inglés, que mantuvieran la serenidad en caso de encontrarse bajo el fuego enemigo y que fuesen totalmente discretos, puesto que las comunicaciones contenían información clasificada.

Respondieron al anuncio más de 7600 mujeres, entre ellas Grace Banker, que trabajaba en AT&T impartiendo cursos de manejo de centralitas; Marie Miossec, francesa y cantante de ópera; y Valerie DeSmedt, de veinte años, operadora en Pacific Telephone y decidida a luchar a favor de Bélgica, su país de origen. Las tres estuvieron entre las primeras mujeres que juraron lealtad al Ejército de los Estados Unidos. Los soldados varones a los que sustituyeron necesitaban un minuto para conectar una llamada. Las soldados de centralita lo hacían en solo diez segundos.

Ridiculizadas a veces con el mote de «chicas hola», las mujeres del Cuerpo de Señales del Ejército de los Estados Unidos sirvieron con honor y jugaron un papel esencial en la consecución de la victoria aliada. El riesgo de muerte era real —trabajaban mientras llovían bombas a su alrededor—, igual que la amenaza de una nueva enfermedad mortal: la gripe española. No todas las operadoras telefónicas lograrían sobrevivir.

Su historia nunca había sido el eje central de una novela… hasta ahora.
 

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