Hay novelas negras "a secas" y novelas negras "doblemente negras", o así es como lo suelo calificar. Para mí, una novela negra "a secas" es aquella en la que aparece un cadáver sin nada extraordinario, mientras que una novela negra "doblemente negra" es aquella en la que el cadáver de turno presenta alguna mutilación perpetrada por el asesino o asesinos y mucha, pero mucha sangre. Y "La estrella de quince puntas" la considero como una novela negra "doblemente negra" por la forma en la que aparecen los distintos cadáveres que aparecen a lo largo y ancho de la novela. Noelia Lorenzo Pino nos presenta una novela con un ritmo altamente adictivo no apto para cardíacos, como se suele decir en alguna que otra ocasión, de los que es muy fácil engancharte pero muy difícil tomarte un respiro. En definitiva, nos presenta una historia con una narración muy cuidada y muy trabajada, lo que hace de la lectura de "La est...