Ir al contenido principal

RESEÑA DE DOS CUARENTA Y NUEVE




Hoy lunes os traigo la reseña de "Dos cuarenta y nueve", el último libro de Antonio Parra Sanz.

El libro se presentó en sociedad el último día del certamen literario de Cartagena Negra en la Librería Santos Ochoa.

La trama del libro transcurre en la ciudad portuaria de Cartagena. En dicho libro aparece zonas emblemáticas de la ciudad como el Paseo de Alfonso XIII, que es una de las calles más importantes de la ciudad; también aparece en el libro la zona de la Alameda de San Antón y muchos lugares más que no me entretengo a hablar de ellos porque esta reseña correría el peligro de convertirse en una guía turística de Cartagena.

En cuanto los personajes hay, como en toda novela negra, un asesino, un inspector de policía y la víctima. Vayamos por partes:

- El asesino se hace llamar Denis.  Este personaje, para confesar sus crímenes lo hace de una forma curiosa, que no os la digo por aquí  porque, sinceramente, quiero que leáis este libro que no tiene desperdicio. 
- Hay otro personaje que también tiene algo que ocultar. Este personaje es Marcos Galván. (Perdonad la confusión de antes).
- El inspector de policía tiene como nombre Alonso Marquina. Es un inspector que tiene que soportar algunos conflictos familiares.
- La víctima, en este caso, es una víctima extorsionada porque el asesino no deja de incordiarla, tiene como nombre Elisa Montes. Elisa tiene un programa de radio llamado "La sonrisa de la luna".

Estos tres son los personajes más importantes de la novela. A lo largo de la novela aparecen más personajes como la madre de Elisa, los compañeros de Elisa en la radio, etc.

El libro tiene un lenguaje muy sencillo y muy ameno. Llegados a este punto os animo a que leáis esta novela policíaca. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

RESEÑA DE "EL VERDUGO DE GAUDÍ" DE ARO SÁINZ DE LA MAZA

  "El verdugo de Gaudí" o "El asesino de la Pedrera" . Un título más reciente que el otro. Dos formas de llamar a la primera aventura del inspector Milo Malart , un personaje destinado a quedarse en el pensamiento de los lectores.  Este año 2020, ya lo he comentado en más de una ocasión, se está caracterizando por hacer grandes descubrimientos. Descubrimientos que me han gustado más y descubrimientos que me han gustado menos, y tengo que decir que descubrir la maestría, la narrativa de Aro Sáinz de la Maza ha sido algo espectacular. Desde la primera página de "El verdugo de Gaudí" sentí que Milo y yo estábamos conectados de alguna forma. La conexión que ha habido entre Milo y yo se han dado pocas veces, asi que, quiero darle la enhorabuena a Aro por permitirme y,permitirnos a los lectores conocer a un personaje tan fascinante como es Milo Malart.    Entrando un poco más en materia, el lector que decida leer "El verdugo de Gaudí" conocerá una B...

864. EL GRITO. YRSA SIGURDARDÓTTIR

  Llegaba a "El grito" de Yrsa Sigurdardóttir y Ediciones Destino después de leer buenas críticas por redes sociales pero, no sé si es porque me estaré volviendo un poco más exigente que antes, esta novela no ha alcanzado las expectativas que me había fijado. Me ha sucedido exactamente como dice una frase de la novela que me gusta resaltar: "Las cosas que más deseas no siempre están a la altura de tus expectativas" , frase premonitoria en mí. A lo largo de la novela hay situaciones que me han dejado reflexionando como la escena inicial de la novela cuando un chico, no tendrá más de 5 ó 6 años, protege a su hermana más pequeña. Esta escena me llevó a reflexionar sobre el amor fraternal y el momento exacto en el que aparece este amor fraternal. En "El grito" se conoce desde el principio que hay un asesinato con una testigo inesperada: la hija pequeña de la asesinada que se oculta debajo de la cama de la madre. La acción transcurre en Islandi...

RELATO: UN VIAJE EN BODEGA

  La habitación gozaba de una oscuridad descomunal e infranqueable. No dejaba entrar apenas luz por las rendijas de la pared. No se podía ver nada de nada. Era como si estuviera dentro de una caja bien cerrada y pequeña para mi tamaño. Al palpar las paredes, sobresalían una especie de clavos típicos de las cajas de madera dura. Fue en ese preciso momento, en el que empezaba a asustarme como nunca lo había hecho, cuando me di cuenta de que no estaba en ninguna habitación sino que me encontraba metido en una caja en plan "lata de anchoas rellenas". Me entró el pánico. Siempre he tenido miedo a los espacios cerrados. Dicen que lo que tengo es claustrofobia. Empecé a dar un golpe, después otro y otro hasta fracturarme todos los dedos de las manos. No vino nadie a socorrerme. Me estaban abandonando las fuerzas cuando noté que alguien, un alma caritativa, estaba intentando abrir el habitáculo en el que me encontraba y en el que estaba a punto de morir de una forma cruel. Mi primera...