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"PROHIBIDO". ENRIQUE PÉREZ BALSA

 

Vuelve el autor de la novela "El edén de las manitas de cerdo", novela que os recomiendo. Vuelve Enrique Pérez Balsa con una nueva historia cruenta que nos llevará a los lectores a alcanzar límites insospechados de oscuridad en el alma.
 
Reconozco que tardé un tiempo en decidirme a leer "Prohibido" sin saber la razón por la que no leí la novela hasta este momento. "Prohibido", de M.A.R.Editor, es una de las mejores lecturas que he tenido en este año 2021 que está a punto de caramelo de acabar. 
 
El autor nos invita a hacer un trabajo de investigación "callejera" para averiguar quién es el que siembra la ciudad de Madrid de sangre, de cadáveres mutilados sin tener que pasar por oficina para redactar el típico informe que deben escribir los policías de cada caso. El lector podrá ayudar a Caballero y a García, los policías encargados de llevar a cabo la investigación de asesinato de una persona cuyo cadáver ha aparecido mutilado. 
 
La investigación policial lleva a nuestros protagonistas, siempre digo que los personajes creados por los autores cuando se publican los libros son parte tanto del autor, como es lógico, como de los lectores, a adentrarse en unas aguas pantanosas como son las de la prostitución. 
 
"Prohibido" es una novela breve pero contundente, concisa y clara en la que se cuenta todo lo necesario con las palabras justas y necesarias, ni una menos ni una más. Os animo a viajar a lo más oscuro, a lo más espeluznante y atroz del ser humano en el vehículo que Enrique Pérez Balsa nos pone a nuestra disposición en "Prohibido". Enhorabuena a Enrique por la gran novela que se ha marcado y a M.A.R.Editor por apostar por una novela como "Prohibido". La he disfrutado muchísimo.
 
 
FICHA TÉCNICA:
 
Nº PÁGINAS: 132 Páginas.
AUTOR: Enrique Pérez Balsa.
EDITORIAL: M.A.R.Editor
ENCUADERNACIÓN: Tapa Blanda.
TEMÁTICA: Novela Negra.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2021.
ISBN: 978-84-17433-42-0
NOTA: 9/10
 
 
 
 
SINOPSIS:
 
Al observar la brutal escena del delito, ni el inspector Jorge Caballero ni su compañero, García, tienen muy claro si se trata de un crimen pasional o de un ajuste de cuentas mafioso. La identidad de la víctima, un acaudalado y maduro hombre de negocios de ideas ultraconservadoras, no ofrece ninguna pista coherente. A lo largo de sus pesquisas, Caballero, padre divorciado orgulloso de sus sanos y exitosos hijos, se sumerge en un submundo de prostitución gay y vicios inconfesables desconocido para él, aunque finalmente le será familiar porque, como él mismo dice, todos tenemos nuestros “dos lados de la moneda”. Al mismo tiempo nos muestra descarnadamente el martirio de sus conflictos personales, ya sean causados por su adicción al alcohol y las drogas, o por su adicción al amor, al odio, a la amistad o al deseo. No es difícil sentirse identificado, porque ¿quién no ha sufrido en algún momento por cualquiera de esas causas, empecinado en agarrarse a esos espinosos alambres por mucho que le duela? Prohibir es poner límites. De eso trata esta novela: de las fronteras de nuestra geografía emocional y moral. De cómo las bajas pasiones nos empujan a superar sin descanso las hirientes concertinas instaladas desde hace milenios en la arquitectura ideológica de una civilización enferma y sin remedio; una civilización que parece buscar la inevitable autodestrucción. Tras el éxito de su anterior libro, El edén de las manitas de cerdo, Enrique Pérez Balsa vuelve al mundo de la prostitución masculina, las personas con una doble vida, y los entornos más sombríos de las ciudades modernas. “Pérez Balsa nos traslada a situaciones descarnadas y en el momento más crudo nos lleva a la risa, a la carcajada, porque todo lo humano es risible”. (Carlos Augusto Casas). “Enrique Pérez Balsa es el hijo punk de Bukowski y de Tom Sharpe”. (Miguel Ángel de Rus).

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