Ir al contenido principal

RESEÑA DE "POR ENCIMA DE LA LLUVIA"


Buenas tardes amantes de la literatura. Hoy para dar comienzo a la semana os traigo otra reseña literaria. Para hoy lunes contamos con la reseña de "Por encima de la lluvia" novela escrita por el ganador del Premio Nadal 2016 Víctor del Árbol y editada por la Editorial Destino
"Por encima de la lluvia" ha sido el tercer libro de Víctor del Árbol que he leído después de "La víspera de casi todo" y "Un millón de gotas", novelas editadas también por Destino.
Desde mi punto de vista, "Por encima de la lluvia" ha sido el libro más duro de los que he leído de Víctor. A medida que iba leyendo esta novela, tenía que parar porque me encontraba con situaciones poco agradables como Natalia, en cierta medida, obliga a Miguel a ingresar en una residencia. Natalia se "desprende" de su padre después de mantener una discusión fuerte entre padre e hija. El motivo de esta discusión es que Natalia está siendo víctima de violencia de género y ella no lo ve. Es más, no se da o no se quiere dar cuenta de que su padre quiere ayudarla.
También me tuve que parar cuando leí que, en Malmo, Yasmina es, en cierta medida, obligada a mantener relaciones sexuales con el subcomisario de la Policía sueca Govan de nombre. Aparte de este hecho, destaco que la infancia de Yasmina es una infancia llena de desgracias. Por un lado, está sometida al cuidado autoritario de su abuelo Abdul y al odio de su madre.
Volviendo a Miguel. Cuando Miguel ya está ubicado en la residencia, conoce a Helena, con la que habla y le llega a confiar cosas que nunca le ha dicho nunca a nadie. Al mismo tiempo, Helena también le cuenta a Miguel cosas que tenía ocultas en su corazón.
Cuando el grado de confianza es elevado, Miguel y Helena emprenden un viaje que le llevará por diversos lugares de la geografía española y europea. Veo que este viaje es para que Helena no se estanque y entre en una depresión después del fallecimiento de "El Marques", otro residente de la residencia para personas de la tercera edad situada en Tarifa.
Con el libro, el lector aprenderá a vivir siempre intensamente. Y para terminar, Lilian Neuman de "La Vanguardia" comenta de Víctor del Árbol: "Un escritor genuinamente interesado en explorar qué somos". Esta conclusión es verdad porque, a lo largo y ancho de la novela, el lector se encontrará con preguntas cruciales que, en muchas ocasiones, quizá no ponemos todo el interés que deberíamos.

FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: Ediciones Destino.
AUTOR: Víctor del Árbol.
TEMÁTICA: Novela temporánea/ Novela literaria/ General narrativa literaria.
COLECCIÓN: Áncora & Delfín/ Serie Volumen independiente.
NÚMERO DE PÁGINAS: 512

SINOPSIS

Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, a una edad en la que creen haberlo vivido todo ya. A Miguel le asusta volar. A Helena le da pánico el mar. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un plano casi ornamental. El dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. No quieren pasar sus últimos días recordando y añorando tiempos supuestamente mejores. Y juntos decidirán emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es defi nitivo mientras queden ilusiones que perseguir.

Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Y vive un romance secreto con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.

Estos tres personajes dibujan una historia sobre el sentido del amor y sobre lo extraordinarias que pueden llegar a ser las personas comunes.

Pasado, presente y futuro se entremezclan en este viaje desde Tánger en 1955 hasta Mälmo en 2014, metáfora de un viaje mucho más importante: el de vivir siempre intensamente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

RESEÑA DE "EL VERDUGO DE GAUDÍ" DE ARO SÁINZ DE LA MAZA

  "El verdugo de Gaudí" o "El asesino de la Pedrera" . Un título más reciente que el otro. Dos formas de llamar a la primera aventura del inspector Milo Malart , un personaje destinado a quedarse en el pensamiento de los lectores.  Este año 2020, ya lo he comentado en más de una ocasión, se está caracterizando por hacer grandes descubrimientos. Descubrimientos que me han gustado más y descubrimientos que me han gustado menos, y tengo que decir que descubrir la maestría, la narrativa de Aro Sáinz de la Maza ha sido algo espectacular. Desde la primera página de "El verdugo de Gaudí" sentí que Milo y yo estábamos conectados de alguna forma. La conexión que ha habido entre Milo y yo se han dado pocas veces, asi que, quiero darle la enhorabuena a Aro por permitirme y,permitirnos a los lectores conocer a un personaje tan fascinante como es Milo Malart.    Entrando un poco más en materia, el lector que decida leer "El verdugo de Gaudí" conocerá una B...

864. EL GRITO. YRSA SIGURDARDÓTTIR

  Llegaba a "El grito" de Yrsa Sigurdardóttir y Ediciones Destino después de leer buenas críticas por redes sociales pero, no sé si es porque me estaré volviendo un poco más exigente que antes, esta novela no ha alcanzado las expectativas que me había fijado. Me ha sucedido exactamente como dice una frase de la novela que me gusta resaltar: "Las cosas que más deseas no siempre están a la altura de tus expectativas" , frase premonitoria en mí. A lo largo de la novela hay situaciones que me han dejado reflexionando como la escena inicial de la novela cuando un chico, no tendrá más de 5 ó 6 años, protege a su hermana más pequeña. Esta escena me llevó a reflexionar sobre el amor fraternal y el momento exacto en el que aparece este amor fraternal. En "El grito" se conoce desde el principio que hay un asesinato con una testigo inesperada: la hija pequeña de la asesinada que se oculta debajo de la cama de la madre. La acción transcurre en Islandi...

RELATO: UN VIAJE EN BODEGA

  La habitación gozaba de una oscuridad descomunal e infranqueable. No dejaba entrar apenas luz por las rendijas de la pared. No se podía ver nada de nada. Era como si estuviera dentro de una caja bien cerrada y pequeña para mi tamaño. Al palpar las paredes, sobresalían una especie de clavos típicos de las cajas de madera dura. Fue en ese preciso momento, en el que empezaba a asustarme como nunca lo había hecho, cuando me di cuenta de que no estaba en ninguna habitación sino que me encontraba metido en una caja en plan "lata de anchoas rellenas". Me entró el pánico. Siempre he tenido miedo a los espacios cerrados. Dicen que lo que tengo es claustrofobia. Empecé a dar un golpe, después otro y otro hasta fracturarme todos los dedos de las manos. No vino nadie a socorrerme. Me estaban abandonando las fuerzas cuando noté que alguien, un alma caritativa, estaba intentando abrir el habitáculo en el que me encontraba y en el que estaba a punto de morir de una forma cruel. Mi primera...