Estamos ante un libro que supone un gancho directo a las
costillas del lector al presentarnos una serie de historias que
revuelven los estómagos de todo tipo de lector. Es, en definitiva, un
libro muy pero que muy necesario para tomar conciencia de la pobreza que
se respira en la sociedad. Pobreza económica, pobreza de salud pobreza
de relaciones personales.
La
sociedad en la que vivimos, a mi modo de ver y de pensar, es una
sociedad marcada por el egoísmo, por "vivir sin preocupaciones" sin ser
realmente consientes de que en el momento menos esperado la vida nos
puede dar el guantazo del siglo.
Euprepio
Padula nos narra diversas historias de personas diferentes entre sí y
que tenían una vida cómoda, una vida tranquila pero que, por diversos
motivos, la vida les ha "jodido" de tal manera que, en muchos casos, no
han sido capaces de salir a flote.
Al
mismo tiempo, al leer este libro me he dado cuenta de que hay mucho que
hacer para mejorar la vida de todas estas personas que no tienen nada
ni a nadie que les escuche, que les mire a los ojos, que les hable, que
les de comida, etc.
FICHA TÉCNICA:
Nº PÁGINAS: 276 Páginas.
AUTOR: Euprepio Padula.
EDITORIAL: Fondo de Cultura Económica.
ENCUADERNACIÓN: Tapa Blanda.
TEMÁTICA: Relatos, Biografías.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2026.
ISBN: 9788437508542
NOTA: 8/10
SINOPSIS:
Marco acabó en la calle por un desengaño. Siguiendo a una mujer hasta
Valencia, se encontró allí solo y sin dinero. La sucesión de trabajos
precarios y una lesión en un hombro, además del vicio de las
tragaperras, hicieron el resto. Antonio lo perdió todo cuando su pareja,
embarazada de su hija, fue víctima colateral de un atraco mal resuelto,
una bala perdida, le dijeron. El dolor de la pérdida caló en él de tal
forma que cayó en las garras de la droga: probó de todo para intentar
olvidar. Raquel escapó de un tío materno que le pegaba. Tras años de
maltrato, salió de su casa con apenas lo puesto después de una paliza
que casi la mata. La juventud, la soledad y la falta de apoyo condenaron
su existencia. Gustavo vivía en Navalmoral de la Mata en el seno de una
familia humilde. No disfrutaban de lujos, pero en su casa había risas y
cariño. Sin embargo, el runrún de por qué otros tenían demasiado y
ellos apenas lo justo le hizo darse cuenta de que su vida estaba
condenada a la estrechez. Una ambición distorsionada lo llevó a caer en
las garras de la ludopatía y los lazos con su familia se rompieron.
Estas son solo algunas de las historias que Euprepio Padula nos muestra en este libro necesario en el que nos enseña a mirar a seres humanos a los que no sabemos ver. Con una sensibilidad exquisita, muestra su claridad interior a fin de que iluminen nuestra conciencia. Padula recorre estas historias anónimas de soledad, relatando cómo sus protagonistas combaten consigo mismos y con sus circunstancias adversas, en el empeño de recobrar, de la mano del padre Ángel, dos motores básicos para la vida: la dignidad y la esperanza. Ojalá aprendamos, como ha conseguido él, a descubrir estas historias y a sus protagonistas con los ojos del corazón.
Estas son solo algunas de las historias que Euprepio Padula nos muestra en este libro necesario en el que nos enseña a mirar a seres humanos a los que no sabemos ver. Con una sensibilidad exquisita, muestra su claridad interior a fin de que iluminen nuestra conciencia. Padula recorre estas historias anónimas de soledad, relatando cómo sus protagonistas combaten consigo mismos y con sus circunstancias adversas, en el empeño de recobrar, de la mano del padre Ángel, dos motores básicos para la vida: la dignidad y la esperanza. Ojalá aprendamos, como ha conseguido él, a descubrir estas historias y a sus protagonistas con los ojos del corazón.

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