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RESEÑA DE "HABLARÉ CUANDO ESTÉ MUERTO" DE ANNA JANSSON


"Hablaré cuando esté muerto". En mi caso, "Hablaré cuando esté reseñando" y eso es lo que me propongo a hacer ahora mismo para hablar de una novela que, por un lado, me apetecía mucho leerla porque nunca había leído ninguna novela escrita por alguien nacido en Suecia; y, por otro lado, me arrepiento de leerla.
Me arrepiento porque, personalmente, no me ha dicho gran cosa aun siendo la temática de un género literario que me fascina como es la novela negra. 
Tengo que reconocer que, en varias ocasiones, mientras iba leyendo me despistaba y, quizá, al despistarme pues, no la he disfrutado tanto como otras.
El personaje que, desde mi humilde punto de vista, se podría haber ahorrado Anna Jansson, la autora, es a Frida Norrby porque no aporta nada ya que, desde mi punto de vista, lo que hace esta señora, a veces entrañable y otras veces no tanto, es poco creíble porque si yo encuentro lo que encuentra Frida es llamar a la gente responsable de la seguridad del pueblo, de la ciudad, en vez de coger y ponerme por mi cuenta a averiguar que es lo que hay oculto.
Otro aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de leer esta novela es que no es facil de leer. Esta novela es una de las novelas que necesitan su tiempo de leer y de comprender.
Si queréis leerla, adelante, leedla. Lo que aquí viene escrito es mi humilde opinión acerca de "Hablaré cuando esté muerto".



FICHA TÉCNICA:

Nº PÁGINAS: 346 Páginas.
AUTORA: Anna Jansson.
EDITORIAL: Grijalbo.
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda.
TEMÁTICA: Novela negra// Novela de intriga.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2010.
ISBN: 978-84-253-4411-4
NOTA: 5



SINOPSIS:


Encontrar un cadáver enterrado en el jardín de tu propia casa ya resulta bastante inquietante, pero descubrir que esos huesos pertenecieron a un niño, y que alguien a quien amaste los depositó allí, levanta una nube de sospechas que solo puede disiparse llegando al fondo del asunto. Pese a quien pese. Porque en esta remota y fría isla sueca nadie está libre de pecados, ni de rumores... Ni siquiera los muertos.
¿Conocemos realmente a las personas con quienes compartimos nuestra vida? La experiencia y los años han enseñado a Frida Norrby que todo el mundo tiene un lado oscuro, pero lo que esta enérgica anciana se resiste a creer es que su amado esposo Helge, recientemente fallecido, guardara un secreto tan terrible en el jardín de su propia casa: el cadáver de un niño.
Decidida a descubrir lo que se esconde tras ese macabro hallazgo, Frida emprende una búsqueda tenaz sin detenerse a pensar que tal vez esos restos escondan una tupida red de ambiciones y mentiras, y que desenterrar la verdad puede resultar muy peligroso. Porque entre sus aparentemente inofensivos y educados vecinos del barrio de Roma, en la isla de Gotland, los pecados se cometen a puerta cerrada. Donde nadie los vea.
A su vez, la inspectora Maria Wern empieza a investigar un extraño caso que ha conmocionado la isla: el asesinato de una enfermera vecina de Frida Norrby. Pero este no es el único misterio: la propia Frida parece haber desaparecido después de que su hogar ardiera en llamas. Maria Wern deberá desentrañar una red de complejas intrigas hasta llegar a una verdad tan espeluznante como conmovedora que saca a la luz nuestros miedos más profundos.

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