Ir al contenido principal

RESEÑA DE "EL BANDOLERO DE LA ROSA"



Buenos días amantes de la literatura y feliz comienzo de la nueva semana. Hoy, para darle pistoletazo de salida a una nueva semana, SuperLectorAlfa empieza con una nueva reseña. Hoy lunes, día 18 de junio de 2018, es el turno de hablar de la primera novela del veterano escritor cartagenero Inocencio Víctor Ros, "El bandolero de la rosa". En la persona de Inocencio se cumple el dicho de: "Nunca es tarde si la dicha es buena", y "El bandolero de la rosa" es una clara conclusión del dicho porque está bien escrita la novela con un lenguaje sencillo y de fácil compresión por parte del lector. Destaco que "El bandolero de la rosa" ya ha alcanzado la 2ª edición que se presentó hace poco junto con la segunda obra literaria de Inocencio llamada "Icue", novela también publicada por Malbec.
"El bandolero de la rosa" refleja como era la sociedad de la época del reinado de Isabel II, reinado que estuvo marcado por las disputas entre los liberales y carlistas. Esta época también fue época de regencias como la de María Cristina y la de Espartero.
El protagonista de "El bandolero de la rosa", Juan José de nombre, es un hijo bastardo de un terrateniente importante de Cartagena llamado don Julián Selva Osorio
Juan José es abandonado siendo todavía un bebé en la Casa de la Misericordia, también en Cartagena, a la fuerza porque fue raptado y apartado de su verdadera madre. 
Un buen día, se acerca al hospicio un hombre preguntando por Juan José para adoptarlo. Este hombre es el mismo terrateniente que adopta a su propio hijo junto con la madrastra del chiquillo, doña María de las Mercedes de nombre.
Una vez en la casa del terrateniente, y cuando ya ha pasado el tiempo, la familia deja de lado a Juan José, tratan al muchacho como un jornalero. Cuando la familia tiene alguna fiesta, mandan a Juan José bien lejos para que no "moleste".
Esto sucede hasta que, ayudado por su amigo Andrés, Juan José decide adquirir una nueva identidad, adquiere la identidad de un bandolero, a quien pronto denominan los habitantes de la Cartagena de entonces: "El bandolero de la rosa" porque siempre cuando actuaba el bandolero a cada mujer le hacía entrega de una rosa.
Es una novela histórica con la que el lector disfruta "acompañando", de alguna manera al protagonista. 
En la novela aparece la traición y la dejadez de funciones, sobre todo de la familia del protagonista hacia el propio protagonista. 
La figura de "El bandolero de la rosa" me recuerda a Robin Hood, aquel personaje que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Todo lo que adquiere "El bandolero de la rosa" a lo largo de la novela, lo dona al hospicio en donde estuvo de niño.
En la novela hay una escena que me gusta más que ninguna. Esta escena tiene lugar cuando el bandolero es perseguido por dos personas que querían eliminar al bandolero, y entra en una casa para refugiarse. ¿Qué tiene de especial esta casa? La casa en la que se refugia es "su" propia casa, es decir, es la casa a la que fueron unos secuaces, pagados por Julián Selva Osorio para raptar al chico. Y es en ese momento cuando descubre quien es su verdadera madre. Y ya no puedo decir como descubre a su verdadera madre porque puedo cometer spoiler y no quiero cometerlo.
También, en la novela, hay momentos de enamoramientos, el bandolero se enamora de una muchacha Lucía de nombre.  
Y para terminar la reseña, os animo a que descubráis las aventuras de "El bandolero de la Rosa" y de "Ícue" porque merece la pena leer a Inocencio porque es un gran escritor y gran persona.

Comentarios

Entradas populares de este blog

RESEÑA DE "EL VERDUGO DE GAUDÍ" DE ARO SÁINZ DE LA MAZA

  "El verdugo de Gaudí" o "El asesino de la Pedrera" . Un título más reciente que el otro. Dos formas de llamar a la primera aventura del inspector Milo Malart , un personaje destinado a quedarse en el pensamiento de los lectores.  Este año 2020, ya lo he comentado en más de una ocasión, se está caracterizando por hacer grandes descubrimientos. Descubrimientos que me han gustado más y descubrimientos que me han gustado menos, y tengo que decir que descubrir la maestría, la narrativa de Aro Sáinz de la Maza ha sido algo espectacular. Desde la primera página de "El verdugo de Gaudí" sentí que Milo y yo estábamos conectados de alguna forma. La conexión que ha habido entre Milo y yo se han dado pocas veces, asi que, quiero darle la enhorabuena a Aro por permitirme y,permitirnos a los lectores conocer a un personaje tan fascinante como es Milo Malart.    Entrando un poco más en materia, el lector que decida leer "El verdugo de Gaudí" conocerá una B...

864. EL GRITO. YRSA SIGURDARDÓTTIR

  Llegaba a "El grito" de Yrsa Sigurdardóttir y Ediciones Destino después de leer buenas críticas por redes sociales pero, no sé si es porque me estaré volviendo un poco más exigente que antes, esta novela no ha alcanzado las expectativas que me había fijado. Me ha sucedido exactamente como dice una frase de la novela que me gusta resaltar: "Las cosas que más deseas no siempre están a la altura de tus expectativas" , frase premonitoria en mí. A lo largo de la novela hay situaciones que me han dejado reflexionando como la escena inicial de la novela cuando un chico, no tendrá más de 5 ó 6 años, protege a su hermana más pequeña. Esta escena me llevó a reflexionar sobre el amor fraternal y el momento exacto en el que aparece este amor fraternal. En "El grito" se conoce desde el principio que hay un asesinato con una testigo inesperada: la hija pequeña de la asesinada que se oculta debajo de la cama de la madre. La acción transcurre en Islandi...

RELATO: UN VIAJE EN BODEGA

  La habitación gozaba de una oscuridad descomunal e infranqueable. No dejaba entrar apenas luz por las rendijas de la pared. No se podía ver nada de nada. Era como si estuviera dentro de una caja bien cerrada y pequeña para mi tamaño. Al palpar las paredes, sobresalían una especie de clavos típicos de las cajas de madera dura. Fue en ese preciso momento, en el que empezaba a asustarme como nunca lo había hecho, cuando me di cuenta de que no estaba en ninguna habitación sino que me encontraba metido en una caja en plan "lata de anchoas rellenas". Me entró el pánico. Siempre he tenido miedo a los espacios cerrados. Dicen que lo que tengo es claustrofobia. Empecé a dar un golpe, después otro y otro hasta fracturarme todos los dedos de las manos. No vino nadie a socorrerme. Me estaban abandonando las fuerzas cuando noté que alguien, un alma caritativa, estaba intentando abrir el habitáculo en el que me encontraba y en el que estaba a punto de morir de una forma cruel. Mi primera...