Un día más aquí sigo contando todo lo que sucede a lo largo de la Semana de la Novela Histórica de Cartagena, el festival literario de novela histórica más longevo de toda España. El evento está llegando ya a su final y siempre me pasa lo mismo cuando se acerca dicho fin. En septiembre con Cartagena Negra también me sucede. Y es que me vengo un poco abajo al ser consciente de que en breves se vuelve a la rutina.
En la tarde de ayer, el evento se trasladó al Palacio Pedreño-Fundación CajaMurcia en la Plaza del Icue. Dicho edificio data de entre 1872 y 1875.
La tarde empezó con la presentación de la novela "Aroma de guerra y café" editada por Ediciones B por parte del propio autor, Emilio Calderón. Entre las numerosas cosas que habló el autor dijo una que quise anotarla para reflexionar sobre la idea. Comentó que para viajar no siempre se coge un medio de transporte sino que se puede elegir un libro, sea el que sea, se va a un lugar tranquilo, se abre el libro y desde ese momento ya se está viajando. Y no puedo estar más de acuerdo con él.
A continuación os dejo la sinopsis de "Aroma de guerra y café":
"1942, Japón. Mientras la Segunda Guerra Mundial estalla y España se enfrenta a los años más oscuros de la dictadura franquista, Jacinto Casares y su hija María preparan el equipaje para partir hacia el Imperio del Sol Naciente.Propietaria de una hacienda cafetera en la isla de Java, la familia ha decidido aceptar un encargo que podría beneficiarles en estos momentos convulsos. Sin embargo, cuando llegan a Japón todo se complica y María deberá llevar a cabo una peligrosa misión: transportar joyas de gran valor escondidas entre el café.
Con la orden de protegerla a toda costa, la joven será acompañada por el coronel Juro Hokusai, con quien empieza a florecer un amor prohibido y pasional. Juntos emprenderán un viaje que los llevará hasta la plantación familiar en Java, donde los recuerdos del pasado se convierten en los horrores del presente."
Posteriormente, fue el turno de la escritora Laura Portas que presentó su segunda novela "El palacio del agua", editada por Plaza&Janés. Recordemos que su primera novela fue "El baile de las mareas". Con "El baile de las mareas" realicé un directo en Instagram con la autora y os aseguro que cuando lea "El palacio del agua" Laura Portas volverá a visitar los directos de Instagram de SuperLectorAlfa (@kiko_prian_albaladejo). Como sello particular de la autora, Laura comentó que el agua será un ingrediente indispensable para sus distintas novelas.
Como en el caso anterior, os dejo también la sinopsis de "El palacio del agua":
"Una mujer dividida por su pasado. Un futuro incierto. Un lugar emblemático donde el agua oculta secretos. Balneario de Mondariz, 1920. Candela comienza a trabajar en el Gran Hotel del balneario, donde se codea con la élite más ilustre y poderosa de un país que afronta tiempos convulsos. Pero el lujo y la apariencia ocultan un mundo de engaños, pasiones prohibidas y traiciones. Candela deberá navegar la relación con Ignacio, su primer amor, que ha vuelto a su vida sin previo aviso, y Gabriel, uno de los empleados del hotel, que le ha pedido matrimonio.
Todo se agrava cuando Candela se ve envuelta en una peligrosa trama criminal tan turbulenta como las aguas que la rodean. Para desvelar el secreto que esconde el balneario, la joven deberá enfrentarse a las sombras de su pasado y a las intrigas que la acechan, y descubrirá que la verdad quema más que las mentiras que tratan de ocultarla. Pero ¿quién acabará hecho cenizas?"
Y para esta tarde, también en el Palacio Pedreño-Fundación CajaMurcia, será el turno de:
- A las 19.00h hablará Emma Lira sobre su novela "La luz de medina" con la que obtuvo en este mismo año 2026 el Premio Narrativas Históricas de Edhasa.
- A las 19.45h será el turno de Rafael Tarradas Bultó y hablará sobre su nueva novela "El falsificador" editada por Espasa.
PD: Mañana por la mañana iré a la Feria del Libro de Murcia por lo que la crónica de lo de esta tarde la publicaré esta misma tarde-noche.
Frente a otros géneros este es el más elástico en sus límites, esto es, tiene una linde que se va moviendo, o debería. Ya no sé por dónde andará, si será la Segunda Guerra Mundial, la llegada a la Luna, el fin de la Guerra Fría o 1999 en este momento. ¿Cómo se fija esa frontera? ¿Rige lo mismo que con las antigüedades, cumplir 50 años? ¿O es también el enfoque, el deseo de recrear un período pasado con una intención documental?
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