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martes, 25 de febrero de 2020

HABLAMOS CON: ANTONIO GARRIDO


Hoy recibimos en SuperLectorAlfa la visita de Antonio Garrido, autor nacido en la localidad de Linares (Jaén) en 1963.
Han calificado su narrativa de ágil y adictiva por contar unas tramas asombrosas, con unos personajes que se quedan en la memoria del lector y por su ardua tarea de documentación, lo que le ha valido para ser reconocido internacionalmente. Sus obras ya han sido traducidas a varios idiomas y su exitosa carrera le ha convertido en el primer español cuya traducción al inglés alcanza el número uno absoluto de ventas en Estados Unidos en la lista de Amazon.
Entre sus obras literarias destacan: "La escriba" (2008. Con esta novela hizo su debut en el mundo literario y ganó el Prix des Lecteurs Selection 2010, siendo también finalista del Prix Fulbert de Chartres); "El lector de cadáveres" (2011. Con esta novela, el autor obtuvo el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza y el Prix Griffe Noire. También, esta novela fue seleccionada para los Edgar Allan Poe Awards USA en la categoría Best Paperback Original); "El último paraíso" (2015. Con esta novela, el autor ganó el Premio Fernando Lara 2015); y "El jardín de los enigmas" (2019). De todas estas novelas nos hablará Antonio Garrido a lo largo de esta entrevista.

Y sin más preámbulos, empezamos la entrevista en 3,2,1,...


- ¿Qué es la literatura para ti?

Cuando leo, vivir otras vidas con todo lo que ello significa: comprender, disfrutar, sentir, apasionarme, sufrir, descubrir, intrigarme, empatizar, aprender, ser feliz. Cuando escribo, lo mismo, pero todo ello brotando de mi interior.


- ¿Cuándo dijiste de empezar a escribir para que la gente te pudiera leer?

Aunque de niño participé en certámenes literarios que se publicaron a nivel nacional, por distintas circunstancias postergué la escritura hasta cumplidos los cuarenta. Fue un impulso paulatino, cada vez más poderoso, que no pude evitar.


- ¿Fueron fáciles tus inicios como escritor?

No creo que nadie pueda afirmar con rotundidad que cualquier inicio le resultara fácil. Sin embargo, en mi caso, tuve la suerte de gozar del favor de los lectores desde mi primera novela, ya que “La escriba” se tradujo a más de quince idiomas. Una suerte que, desde luego, estuvo acompañada de un trabajo de escritura arduo y tenaz.  


- Eres el primer autor español que alcanzó el número uno absoluto de ventas en Estados Unidos en la lista de Amazon. La clave del éxito, ¿cuál es o cada maestrillo tiene su librillo como se suele decir?

La clave del éxito, más allá del número de lectores que puedas llegar a conseguir, consiste en disfrutar mientras escribes. Si lo consigues, estás en el camino perfecto para lograr que tus lectores disfruten aún más. En mi caso, parte del secreto consiste en buscar historias absolutamente originales y sorprendentes, historias sobre las que no se haya escrito nunca, historias que me conmuevan y me remuevan, que me atrapen y me hagan palpitar. Cuando eso sucede, sé que cuando termine de escribir, a mis lectores también les atraparán.

Scott Fitzgerald.

- ¿Quién o quiénes son tus referentes literarios?

Depende del momento. En realidad no tengo autores de culto. Soy capaz de disfrutar con una obra de Verne o de Dickens igual que con una de Scott Fitzgerald, de Keneally o de Maccarthy. Tambien lo he pasado bien con Gordon, Follet y Stephen King. Como ves, soy bastante ecléctico.


- Empecemos hablando por tu novela más reciente, es decir, hablemos de “El jardín de los enigmas” de la Editorial Espasa. ¿Qué buscas en los lectores con esta novela?

Deseo imperiosamente que disfruten. Que se trasladen al fabuloso Londres victoriano y que se pierdan por sus bulevares repletos de negocios, de camino a los sórdidos barrios de los muelles. Que, una vez alli, se contagien de los fumaderos de opio propiciados por los turbios negocios de la Compañía de las Indias Orientales, que huelan el peligro, que se horroricen con los terribles asesinatos que se sucederán y que descubran el fantástico Crystal Palace en compañía del único hombre que podría detener a una despiadada red criminal. Una historia inspirada en el lenguaje secreto de las flores, que viajó desde los harenes de Turquía hasta el mismísimo Foreign Office.


- En la novela nos topamos con Rick Hunter, el protagonista de la novela. ¿Qué destacarías de este personaje?

Rick es un joven asediado por una insaciable sed de venganza. En su pasado, alguien le destrozó la vida, y está dispuesto a dejarse la suya para encontrarle.  Por esa razón se empleará como mercenario con los “bow street runners”, un grupo de delincuentes contratados por la justicia para dar caza a otros criminales. Y una joven abrasada en vísperas de su boda, será el caso que le ponga sobre la pista que le guíe a ejecutar su venganza.


- ¿Cuánto tiempo te llevó escribir “El jardín de los enigmas”?

Unos cuatro años, entre documentación, escritura y correcciones. Hube de bucear entre documentación turca, visitar museos como el de los docklands, a orillas del Támesis, y elaborar una trama creíble en la que cobra un papel fundamental Ada Lovelace, la bellísima hija de Lord Byron, y a la vez, la primera matemática que elaboró un lenguaje informático.


- Aparte de Espasa, ¿mandaste el manuscrito a más editoriales?

De este tema se ocupa “Balcells”, mi agencia literaria. Ellos son los encargados de las contrataciones con las editoriales nacionales e internacionales.


- El título de la novela, ¿era el que tenías en mente desde un principio o le tuviste que cambiar el nombre en alguna ocasión?

Barajé varios títulos. El lenguaje de las flores fue uno de los candidatos, pero finalmente me decidí por El jardín de los enigmas porque creo que reflejaba mejor el tono de suspense histórico de la novela.


- Vamos al año 2015, año en el que ganaste el Premio Fernando Lara de Novela con tu obra “El último paraíso”. ¿Se puede decir que tocaste, en cierto modo, el paraíso con el premio?

Pues he de reconocer que fue un momento muy especial en mi carrera literaria. Existen pocos galardones tan reconocidos y formar parte del elenco de autores premiados tan prestigiosos, me hizo tremendamente feliz.


- ¿Te esperabas ganar el Premio de Novela Fernando Lara? ¿Te ves ganando alguna vez el Premio Planeta o el Nadal?

Creo que nunca nadie espera ganar. Alzarse con un premio tan envidiado, y al que concurren tantos escritores de todo el mundo, al final no sólo fue una sorpresa muy emotiva. También supuso una gran responsabilidad. Respecto a premios futuros, somos muchos los escritores y pocos los galardones, de modo que habrá que trabajar muy duro y el tiempo decidirá quienes son los elegidos.


- Centrándonos en “El último paraíso”, propones al lector un viaje al 1929. Esto me lleva a preguntarte: ¿te gusta jugar con el tiempo en tus novelas?

Lo que realmente me gusta es contar historias desconocidas y fascinantes. El último paraíso narra la epopeya de un puñado de desesperados que, tras leer un anuncio en el New York Times, abandonaron cuanto tenían para unirse a miles de familias que viajaron hasta la Unión Soviética en busca de una vida mejor. 


- ¿Con qué se puede encontrar el lector en “El último paraíso”?

Una aventura de supervivencia, lealtad y ambición de un grupo de fugitivos atrapados en dos mundos enfrentados, rodeados de frío y muerte, en un periodo histórico real, desconocido y sobrecogedor.


- Una parte de la trama de “El último paraíso” transcurre en Estados Unidos en pleno crac del 29. Desde tu punto de vista, este suceso, ¿por qué tuvo lugar?

Numerosos historiadores apuntan al efecto de una ley de aranceles que se discutía en el senado de los Estados Unidos y que finalmente fue promulgada en 1930. La subida de aranceles a las importaciones extranjeras, produjo una respuesta similar en los países europeos que finalmente condujo al colapso del comercio mundial.


- Ahora es el momento de hablar un poco de “El lector de cadáveres”, novela con la que ganaste el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza y el Prix Griffe Noire, además de estar nominado para los Edgar Allan Poe Awards USA. ¿Cómo surgió esta novela que tantas buenas noticias y distinciones te aportó?

Es una larga historia. Para investigar casos forenses, con vistas a una futura novela, me hice pasar por uno de ellos en un foro americano. Entablé amistad con algunos científicos que me invitaron a participar en un congreso en Delhi, en la India, pero para que no me descubrieran, decliné la invitación argumentando que tenía muchos muertos acumulados en España. No obstante, uno de estos científicos tuvo la amabilidad de hacerme llegar el contenido de una ponencia que me interesó sobremanera, y que versaba sobre Ci Song, que, además de ser el primer forense científico de la historia, también se desempeñó como juez y policía, y que escribió cinco tomos sobre sus avances y los casos en los que trabajó, que fueron en los que me basé para escribir mi novela.


- ¿De qué modo se puede leer un cadáver?

Los cadáveres hablan diferentes idiomas en función de la causa de la muerte, el tiempo transcurrido desde que sucedió, el lugar donde permanecieron y los esfuerzos del criminal para evitarlo. Pero para entender lo que puede contarte un cadáver, has de conocer esos idiomas, que en la China medieval no eran tan rudimentarios. Por poner un ejemplo, ya en el siglo XII los forenses chinos realizaban tinciones sobre los esqueletos, capaces de revelar antiguas marcas, invisibles al ojo humano, provocadas por objetos contundentes.


- ¿Qué destacarías de Cí Song, el protagonista de la novela?

Ci Song fue el joven que luchó contra la superstición y la ignorancia para implantar una método científico en el estudio de los cadáveres. Analizó, desarrolló y protocolizó métodos que sentaron las bases de la actual investigación forense, enfrentándose a una sociedad tradicional que castigaba con la muerte a aquellos jueces que erraban en sus veredictos. Sin duda, una vida apasionante para una novela imprescindible.


- Ahora llegamos a 2008, año en el que salió tu primera novela titulada “La escriba” y con la que ganaste el Prix des Lecteurs Selection 2010 y con la que fuiste finalista del Prix Fulbert de Chartres. ¿Qué destacarías de Theresa?

Theresa habría sido una joven abocada a parir hijos y a cuidar de su marido en la Alta Edad Media, de no ser porque nació en una familia de escribas. La extraña desaparición de su padre mientras elaboraba un documento del que depende el futuro de occidente la sumergirá en una trama que se origina en la corte de Carlomagno y llega hasta la majestuosa Constantinopla, y de la que solo escapará gracias a su inquebrantable voluntad y a la ayuda de Alcuino de York, un sagaz fraile.


- Para crear la personalidad de los personajes de cada una de tus novelas, ¿te basas en las características de personas cercanas a ti o mantienes a esas personas al margen de tus tramas literarias?

Por lo general, no me fijo en las personas que me rodean. Tan solo me inspiro en conocidos para caracterizar a los asesinos de mis novelas.


- ¿Qué ha sido lo mejor que te ha pasado desde que estás en el mundo literario?

Sin duda, poder vivir del ejercicio de un oficio apasionante y poder entablar una relación mágica con cientos de miles de lectores a los que quizá nunca conozca, pero que de algún modo ya forman parte de mi vida, y espero que yo de la de ellos.


- El mayor problema con el que se puede encontrar un escritor, según tu opinión, ¿cuál es?

El desaliento es el peor enemigo. No importa lo bien que escribas, la confianza que tengas en tu trabajo ni el apoyo de tus editores. En algún momento, por alguna extraña razón, el desaliento te asaltará. Dudarás de tu esfuerzo, de tus palabras, de tus historias. Entonces hay que volver la vista atrás, a tus lectores. Recordar cuánto disfrutaron y afanarse para conseguir ese nuevo libro, aún por terminar, y pensar que será el mejor de todos. El mejor que puedas escribir. Porque ellos, los lectores, se lo merecen.


- ¿Qué consejo le darías a aquellas personas que quieren empezar a escribir sus primeras historias pero que, por diversos motivos, no terminan de dar el paso de enfrentarse a la temida hoja en blanco?

En primer lugar, que se preparen asistiendo a talleres de escritura creativa o adquiriendo libros sobre el oficio. También que lean a sus autores preferidos y se fijen en sus técnicas. Que se unan a grupos de escritores noveles para apoyarse y resolver las dudas que les surjan. Pero, sobre todo, que confíen en ellos mismos. Que no renuncien a su sueño. Escribir es algo maravilloso, pero que requiere no solo pasión. También conocimiento y perseverancia. Si se juntan las tres cosas, el éxito está asegurado.


- Para finalizar la entrevista, la gente que la haya leído y que quiera adquirir algún ejemplar de tus novelas, ¿a dónde pueden acudir?

En la actualidad todos mis libros pueden encontrarse en las librerías del ramo, a excepción de “El lector de cadáveres”, que está agotado. No obstante, y debido a la demanda de los lectores, en breve Espasa volverá a reeditarlo. Así pues, y en función de los gustos de los lectores, seguro que tienen donde elegir. Estoy convencido de que ninguno les defraudará, pero si tuviera que recomendarles ahora uno, sin duda ése sería “El jardín de los enigmas”, por aquello de ser el último.

domingo, 23 de febrero de 2020

RESEÑA DE "TE VERÉ BAJO EL HIELO" DE ROBERT BRYNDZA


Hoy os traigo una reseña de una novela con la que, como se suele decir, "me he quitado el sombrero" por la magia que realiza Robert Bryndza en "Te veré bajo el hielo"
He leído muchas novelas negras pero como "Te veré bajo el hielo", de Roca Editorial, he leído pocas. 
El lector se encontrará con la Inspectora jefe Erika Foster, de la policía británica, que es requerida en Londres para hacerse cargo de un caso que trae de cabeza a toda la policía londinense. Pero el trabajo de Erika cuando llega a Londres no es nada fácil. Nada más llegar a Londres, se produce un choque de trenes entre la inspectora jefe Erika Foster y el egocéntrico, o al menos así me lo ha parecido a mi, Inspector jefe Sparks, e incluso, Erika también tiene sus más y sus menos con el Comisario Marsh, quien se muestra en algunas ocasiones contrario a actuar según las decisiones de Erika Foster. 
Esto por un lado, por otro lado está las grandes amistades que hace Erika en torno a su labor policial en la comisaría de Londres. Se lleva fenomenal desde el primer momento con la Inspectora Moss y con el Inspector Peterson. Entre los tres consiguen hacerle frente a las dificultades que van encontrando en el caso para averiguar quien es el asesino que siembra el terror en la ciudad y van sorteando la manipulación que hay en el cuerpo policial. En efecto, la policía en "Te veré bajo el hielo" es una marioneta a manos de una familia muy poderosa de la sociedad británita que se piensa que lo pueden controlar todo, e incluso, que pueden sobreponerse, con la sensación de que no ha pasado nada, a la muerte de Andrea, hija de Simon Douglas-Brown, miembro de la Cámara de los Lores; y de Diana. Al mismo tiempo, Andrea es hermana de Linda y David.
Esta novela, una vez leída, tiene dos enseñanzas. La primera enseñanza que guarda, según mi punto de vista, es que, ante las dificultades no podemos estancarnos y no hacer nada, sino que, ante las dificultades hay que venirse arriba e intentar derribar esas barreras. Esto se ve, por ejemplo, en la Inspectora jefe Erika Foster cuando actúa según sus intuiciones sin dejarse llevar por las órdenes que les llega desde lo más alto de la jerarquía policial. Y la otra enseñanza que guarda la novela es que, nadie, por muy importante que sea, está por encima de la justicia y que todo el mundo es igual ante la ley, aunque en muchas ocasiones, esto no se ve.
Para ir finalizando, "Te veré bajo el hielo" es una de las candidatas a aparecer en mi repaso anual al final de año, y eso que estamos todavía en Febrero. Larga vida a la Inspectora Jefe Erika Foster. Novela recomendada.



FICHA TÉCNICA:

Nº PÁGINAS: 396 Páginas.
AUTOR: Robert Bryndza.
EDITORIAL: Roca.
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda.
TEMÁTICA: Novela Negra.
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2017
ISBN: 978-84-16700-53-0
NOTA:  8,5



SINOPSIS:

Un joven descubre el cadáver de una chica debajo de una gruesa capa de hielo en un parque del sur de Londres.
La detective Erika Foster será la encargada de dirigir la investigación del caso, mientras lucha contra sus propios demonios personales. Cuando Erika comienza a indagar en el pasado de la víctima, todo parece apuntar que su asesinato está conectado con el homicidio de otras tres mujeres que han sido encontradas con signos de estrangulación, las manos atadas y, sospechosamente, también bajo las aguas congeladas de otros lagos en Londres.
Poco a poco, Erika se aproxima a la verdad, sin sospechar que el asesino quizá también la observa y se acerca cada vez más a ella.

martes, 18 de febrero de 2020

HABLAMOS CON: ANTONIO MERCERO


En el día de hoy recibimos la visita del guionista y escritor Antonio Mercero. Nació en Madrid y entre sus trabajos como guionista destaca su participación en "Farmacia de Guardia" junto a su padre y crea, junto con Jorge Díaz y Moises Gómez, la exitosa serie de Televisión "Hospital Central". 
Y entre sus trabajos literarios destacan las dos novelas protagonizadas por Sofía Luna. Estas novelas son "El final del hombre" y "El caso de las japonesas muertas", ambas novelas están editadas por Alfaguara. De estas dos novelas y de más cosas nos hablará el autor en la entrevista. 
Y después de esta introducción empezamos la entrevista en 3,2,1,...



- ¿Qué es la literatura para ti? 

La literatura es la parte que más me interesa de la vida, la parte inventada, la que te permite escapar de la realidad. Como lector, es el refugio al que acudo para encontrar emociones o una mirada interesante, y para no sentirme solo. Como escritor, una forma de vida. Es una maravilla pensar que puedes provocar emociones en los demás, las que yo he vivido tantas veces con un buen libro. 


- Además de escritor también eres guionista de series de televisión. ¿Cómo te consideras: un guionista metido a escritor o un escritor metido a guionista? 

Me considero un escritor, un contador de historias. A veces las escribo en formato televisivo o cinematográfico, y a veces en un libro. Una parte importante de mi trabajo es decidir cuál es el mejor formato para cada historia. 


- ¿Qué es más fácil: hacer guiones o escribir novelas? 

Es muy difícil escribir un buen guion, también una buena novela. Es verdad que la novela es más laboriosa, te lleva más tiempo, así que hace falta concentración y constancia. Aparte de este factor, la dificultad es similar. 


- ¿Siempre has tenido esa simpatía que se le tiene a la literatura o has tenido épocas en las que te mantenías alejado de la literatura? 

Yo quería escribir desde pequeñito, eso seguro. Y fui un lector precoz que después, en la juventud, dejó de leer. Luego retomé la afición para no soltarla nunca. Es mi afición más querida, y resulta que también es mi trabajo. Creo que eso es tener suerte.


- ¿Hay algún libro que te haya marcado a lo largo de tu trayectoria? 

Muchos, los rusos del diecinueve, con Chejov a la cabeza, los escritores del boom latinoamericano, los grandes escritores americanos de novela negra…


Patricia Highsmith
- ¿Quién o quiénes son tus referentes literarios? 

Los referentes se van acumulando a la largo de la vida, son muchos y ya muy difíciles de distinguir en mi obra. Siempre me gustaron los personajes de Philip Roth y de Saul Bellow, la exploración moral de Patricia Highsmith, las reflexiones sobre la vida de Proust, la tristeza que tiñe los cuentos de Chejov… Como ves, una papilla de ingredientes muy diversos. 


- Hasta la fecha, ¿cuántos libros has escrito y publicado? ¿Tienes alguno en el fondo del cajón esperando el momento idóneo para ser publicado? 

He publicado dos novelas muy personales, después dos novelas policiacas y además una novela gráfica. Ahora acabo de terminar una nueva novela. 


- Empecemos hablando de “La cuarta muerte”. ¿Cómo surge la idea de esta novela? 

Esta novela habla de un joven de dieciocho años que sale de un centro de menores y busca su lugar en el mundo. Para eso tendrá que romper las ataduras que le unen a su padre, una figura muy abrumadora en su desarrollo personal. 


- ¿Con qué se puede encontrar el lector en esta novela? 

Es una historia de exploración, de la búsqueda del camino correcto, en esa edad crucial en la que hay que empezar a tomar decisiones. Un poco en la onda de “El guardián entre el centeno”, salvando todas las distancias, claro está. 


- El título de “La cuarta muerte”, ¿era el que tenías en mente desde un principio o le tuviste que cambiar el nombre en alguna ocasión?

El título lo tenía claro. Leo, el protagonista, cuenta las tres muertes que han marcado su vida. La cuarta es metafórica y tiene que ver con la importancia de matar al padre para poder volar solo. 


- Pasamos ahora a hablar de “La vida desatenta”. En esta novela aparecen temas como la cobardía, las debilidades que cada persona tenemos. Desde tu punto de vista, ¿por qué, en ocasiones, nos dejamos llevar por lo negativo que nos da la vida en vez de guiarse por lo positivo? 

Creo que hay gente poco dotada para la felicidad, quejicas que se lamentan de su mala suerte y no se dan cuenta de la cantidad de detalles bonitos que adornan cada vida. Los personajes de esta novela son familia y tienen problemas para comunicar los afectos. Ayudan a los demás desde su trabajo de abogados, pero no saben ayudarse a sí mismos. 


- ¿Qué destacarías de Ignacio Vildsvin? ¿Hay algo de Antonio Mercero en Ignacio Vildsvin? 

Vildsvin es el padre de familia y el dueño del despacho de abogados, una figura aterradora para sus hijos y tóxica para su mujer. Un maltratador que solo al final de su vida comprende lo mucho que ha perdido al poner siempre el trabajo por delante de la familia.  No hay nada de mí en ese personaje, al menos en su trazo principal. Yo sí tengo claras mis prioridades, los afectos son más importantes que el trabajo y trato de cultivarlos. 


- Pasamos ahora a “El final del hombre”. ¿Cómo nace esta novela?

Nace por casualidad, de una conversación con una amiga que me habla de una policía inglesa transgénero. Me pareció muy interesante contar la problemática transgénero en un ambiente tan viril como el de una brigada de homicidios.


- ¿Qué destacarías de Sofía Luna? 

Sofía Luna es el personaje perfecto, porque está rodeada de conflictos. Primero, los internos. Acaba de cambiar de sexo y debe acostumbrarse a su nuevo cuerpo y a lidiar con los cambios hormonales. Después, los conflictos sociales derivados del rechazo que despierta en los demás su nueva condición de mujer. Además, los conflictos familiares, porque el hijo de Sofía Luna no acepta que su padre se haya convertido en una segunda madre.  


- ¿A qué se ha de enfrentar Sofía Luna en “El final del hombre”? 

Además de todos los conflictos que acabo de detallar, Sofía se enfrenta a la investigación de un asesinato, el del hijo de un escritor afamado. Los efectos secundarios del tratamiento hormonal le provocan somnolencia, hipersensibilidad, irritación, etc, y todo esto dificulta mucho el desempeño de su trabajo. 


- Pasamos ahora a “El caso de las japonesas muertas”. ¿Cómo surge el título? Porque, sinceramente, el título llama la atención. 

A la editorial le gustaba que el título empezara con “el caso de” porque eso transmite sensación de serie policiaca ya consolidada. Aquí hablamos de una sucesión de japonesas que aparecen muertas, todas ellas asexuales, lo que genera un misterio singular. El título pretende sugerir parte de ese misterio. 


- ¿Con qué se puede encontrar el lector que prefiera leer “El caso de las japonesas muertas”? 

Con una trama muy absorbente que reflexiona sobre la importancia quizá excesiva que se le da al sexo en la vida. Y con la continuación del viaje apasionante que ha emprendido Sofía Luna hacia el género femenino. Aquí, le tocará lidiar con el rechazo de su padre, un militar jubilado. 


- “El caso de las japonesas muertas” es la continuación de “El final del hombre”. ¿Se pueden leer independientemente o es muy recomendable empezar por “El final del hombre” y después “El caso de las japonesas muertas”? 

Se pueden leer independientemente porque en la segunda se recuerdan los detalles necesarios para la comprensión de la historia, sobre todo en lo que toca a Sofía Luna. 


- El año pasado fuiste al festival literario Cartagena Negra. ¿Qué significa para una ciudad el contar con un festival como el de Cartagena Negra? 

Es una forma de promocionar la ciudad y de apoyar un género que está muy en boga. Poder recibir la visita de escritores importantes siempre es motivo de orgullo para cualquier ciudad. Cartagena, además, organiza un festival estupendo, con mucho cariño por la literatura negra y por sus autores. Yo me lo pasé muy bien. 


- Desde tu punto de vista, ¿de qué estado de salud goza la novela negra?

 Magnífico, cada año mejor. Se van actualizando los viejos clichés, aparecen autores muy interesantes y yo le auguro al género un gran futuro. 


- ¿Eres de leer primero el libro y, después, ver la película o al revés? 

Yo prefiero leer primero el libro.


- Cuando te viene alguna idea para una novela, ¿la sueles apuntar en el móvil o en el papel, o se te queda en la mente? 

Las apunto en una libreta pequeña que suelo llevar encima. Después vuelco las notas en el ordenador. No creo que sea buena idea fiarse de la memoria. Siempre falla. 


- Desde tu punto de vista, ¿cuál puede ser el mejor método para promocionar las novelas cuando acaban de salir de imprenta? 

La mejor promoción es que la novela esté bien colocada en las librerías, y después que funcione el boca oreja. Ayuda que la editorial empuje con la promoción, claro, y que las redes sociales hagan su parte. 


- ¿Qué consejo le darías a aquellas personas que quieren empezar a escribir sus primeras historias pero que, por diversos motivos, no terminan de decidirse a dar el paso y enfrentarse a la hoja en blanco? 

Que lean mucho y que escriban todos los días, aunque no se sientan inspirados. Esto es un trabajo de pico y pala, mucho más de lo que la gente cree. 


- Para finalizar la entrevista, la gente que la haya leído y que esté interesada en adquirir algún ejemplar de tus novelas, ¿de qué forma lo pueden hacer? 

Las dos primeras es posible que no se encuentren fácilmente en librerías, pero sí en Amazon. Las de Sofía Luna todavía se pueden encontrar por los conductos habituales.